Hoy en día casi todos tenemos un Smartphone, y es una de las piezas más importantes de nuestra rutina. De hecho, lo más probable es que estás leyendo este texto desde uno de ellos, y quizás, acostado en tu cama, justo antes de dormir.

Y aunque todos lo hacemos, la ciencia asegura que es un pésimo hábito y que tenemos que dejarlo de lado por diversas razones que te explicamos a continuación.

Producción de melatonina

Los teléfonos (también las tablets, televisores y otros dispositivos con pantallas LED) emiten lo que se conoce como luz azul, que de acuerdo a los estudios puede inhibir la producción de la hormona melatonina, encargada de inducir el sueño, y así alterar nuestros ritmos circadianos. La luz azul emite longitudes de onda similares a la luz del día, por lo que puede hacer que nuestro cuerpo “piense” que es de día, y no produzca la melatonina suficiente para que nos vayamos a dormir. Por eso usar el celular justo antes de dormir es una mala idea, especialmente si sufres de insomnio.

Riesgos de la radiación

Aún no existen estudios que demuestren que el uso de teléfonos puede producir cáncer, y los riesgos que tiene para la salud estar expuestos 24/7 a su radiación aún no están claros. En general, los estudios aseguran que los teléfonos móviles emiten dosis tan pequeñas de radiación electromagnética, que no causarían daños, sin embargo, la Organización Mundial de la Salud advirtió en 2011 que su uso puede ser posiblemente cancerígeno para los seres humanos. Esto se intensifica en los niños, cuyo cuero cabelludo y cráneo son más delgados que los de los adultos y más vulnerables a la radiación. Por lo tanto, lo ideal es reducir la cercanía del móvil con nuestro cuerpo en la medida de lo posible, especialmente en el caso de los niños, y por eso es mejor evitar dormir con el celular debajo de la almohada.

Riesgo de quemaduras

Puede sonar exagerado, pero existen varios casos de teléfonos que han explotado en situaciones cotidianas, y no quieres que eso pase bajo tu almohada. En 2014 una joven en Texas sufrió graves quemaduras luego de que su Smartphone explotara bajo su almohada, luego de que reemplazara la batería original por una alternativa no compatible. Además, si el teléfono está cubierto, y además enchufado, puede sobrecalentarse y en el mejor de los casos dejar de funcionar, pero también puede producir graves accidentes.

 

Fuente: https://n9.cl/vs1l

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